Martes 21 de Agosto de 2018
Carina Cabo

Artículos Completos » La gobernadora, Rotary y la Universidad » Compartir en Facebook » Compartir en Twitter

 

La gobernadora, Rotary y la Universidad

Acerca de los dichos de la gobernadora bonaerense sobre los pobres y el acceso a las universidades

Hace unos días, la gobernadora de Bs As, pronunció una desafortunada frase que señalaba que nadie que nace pobre llega a la universidad. Si bien hay que reconocer que su enunciado tiene algún viso de verdad, ya que se necesitan muchas más políticas universitarias de inclusión, los números muestran un crecimiento de estudiantes de bajos ingresos que viven en el Conurbano y asisten a universidades nacionales.

Los datos estadísticos dan cuenta de la inserción de estudiantes de bajos ingresos a universidades públicas,  como por ejemplo, que de 22 universidades nacionales públicas,  14 están ubicadas en el Conurbano bonaerense con una población de  300.000 estudiantes y que muchos de ellos son primera generación de universitarios.  Por lo tanto, necesitamos más compromiso y, por ende, políticas públicas universitarias con claros objetivos de inclusión de los sectores más vulnerables, con becas implementadas a tal fin, para que la inserción sea cada vez mayor.

 

El contexto de la charla

La disertación de María Eugenia Vidal se dio en el marco de una charla en un Rotary club de la ciudad de Bs As. En general, la mayoría de la gente desconoce esta organización mundial y otros tienen una imagen errónea, tal como creer que es una institución de elite.

 En todas las ciudades, en el mundo entero, los rotarios trabajan para resolver los problemas que creen acuciantes. Rotary dirige sus esfuerzos en el fomento de la paz, prevención de las enfermedades, suministro de agua potable y saneamiento, salud materno-infantil, alfabetización y educación básica y desarrollo económico e integral de la comunidad. Y, frecuentemente, esto se desconoce. Una iniciativa que cabe destacar es “Pongamos fin a la polio”, donde los rotarios trabajan desde 1979 y a la fecha han contribuido decisivamente a erradicar la polio en todos los países del mundo, salvo en tres de ellos.

Quienes asisten a las reuniones rotarias, comúnmente, son ciudadanos de nivel sociocultural medio (profesionales, comerciantes, empresarios) cuyo interés es trabajar con otros por el bien común.

La reunión a la que asistió la Gobernadora, en un lujoso hotel de Bs As, difiere, a veces, de las reuniones en otras ciudades, donde se encuentran en diferentes espacios en pos de aportar desde lo personal y/o grupal a una mejor sociedad.

Entré a la familia rotaria siendo adolescente, con apenas 16 años, a Interact club, el programa juvenil de Rotary. Allí me enseñaron mucho y comencé a entender algunas cuestiones de solidaridad y liderazgo y a ayudar a otros que menos tienen, con una visión social y humanitaria. Como institución, me abrió la mirada y me permitió escuchar otras voces, a través de la red que constituyen. No sólo eran muy importantes nuestras reuniones semanales, donde se debatían temas actuales e interesantes, sino también las campañas en las cuales trabajábamos todos los fines de semana con el claro objetivo de ayudar al que menos tiene. Asimismo, las asambleas, conferencias y foros donde los jóvenes nos reuníamos, constituían aprendizajes interdisciplinarios y regionales con el fin de trabajar responsablemente con y por Otros.

 

María Eugenia y su mirada NO Rotaria

Es necesario aclarar, a mi criterio, que los dichos de la Gobernadora son representativos de su pensamiento y no de Rotary como entidad, la cual trabaja fehacientemente por la alfabetización integral.

Si bien no soy socia de ningún club rotario, los dichos de algunos periodistas asociando la cosmovisión del mundo de Vidal con la de esta institución de relevancia internacional, me llevan a remarcar una vez más qué es Rotary y cuáles son sus objetivos fundamentales. Esta organización que lleva más de 110 años con casi 1.200.000 de personas, de 160 países, no puede perder su credibilidad por una frase desacertada expresada por alguien que desconoce el trabajo interno.

Los 35.000 clubes rotarios que hay en el mundo fomentan la paz, contribuyen a prevenir enfermedades, forman líderes, promueven la alfabetización, apoyan el desarrollo de economías regionales y fundamentalmente, basan su trabajo en el servicio con responsabilidad. El hambre, la pobreza, el analfabetismo, la falta de agua potable y las enfermedades son los grandes temas que preocupan y ocupan a una institución muy grande; grande no sólo por la cantidad de socios, sino por la calidad de sus obras.

© 2018 Carina Cabo www.carinacabo.com.ar