Viernes 22 de Marzo de 2019
Carina Cabo

Artículos Completos » Las relaciones humanas » Compartir en Facebook » Compartir en Twitter

 

Las relaciones humanas

La búsqueda de pareja hoy está teñida de características posmodernas. Elegir al otro por lo que muestra ser o por lo que tiene, viene a reemplazar, en algunos casos, "el gran amor".

 

 

 
Estamos insertos en una sociedad en la que el sujeto se va transformando en un individuo, en alguien incapaz de tomar decisiones y de actuar por sus propias convicciones. Un hombre que reflexionaba, que participaba, que tomaba conciencia de su entorno para poder cambiarlo est dando lugar a un hombre hedonista, individualista, consumista, donde todo se vuelve voltil,  permisivo y   banal, incluyendo las relaciones humanas.
  Un hombre  superficial, liviano, al que hace referencia Rojas en su libro El hombre light que ya no sostiene valores fuertes a lo largo de su vida, que ya no tiene creencias propias y que se vuelve indefenso en este nuevo tiempo est formando parte de  la era posmoderna, la era  del plstico,  prototipo del "usar y tirar", tan caractersticos de esta poca.  Es un hombre libre, aunque sin brjula, porque  no sabe hacia adnde va.
 En estos tiempos el que triunfa para la sociedad es el que tiene fama, poder y/ o dinero, su mejor carta de presentacin en su ambiente es su capital, sin importar cmo lo consigui o a qu tuvo que renunciar en el camino para alcanzarlo. Es aquel que logra el bienestar y no la felicidad, esta ltima entendida como  un proyecto de vida, como la realizacin ms completa de uno mismo.
 Este anlisis de la postmodernidad tambin puede plantearse en las relaciones humanas, especialmente en el  amor, sentimiento que se comparte con alguien, en el que la vida tiene sentido en funcin de un otro. Leibniz, filsofo del siglo XVII, deca que amor es sentirse inclinado a alegrarse en la perfeccin y el bien del otro, en su felicidad.
          Hoy es posible conseguir pareja en el chat o en un programa de televisin, donde especialistas buscan a seres compatibles entre s y dnde slo se valora lo exterior. Ese otro pasa a ser un objeto de placer que est ah para satisfacerme, afianzando el egosmo y el consumo tambin en el sexo. Las relaciones entre hombres y mujeres pasan a ser superfluas y carentes de compromiso.

El otro como objeto

 Lipovetzky, en su obra La era del vaco, sostiene que se disuelve la confianza, que se legitima el placer y el reconocimiento de peticiones singulares y se modelan las instituciones en base a las aspiraciones individuales. Esto hace que todo sea relativo, que todo valga y que se pueda "usar y descartar" a alguien como se hace con la tarjeta de crdito. Estas relaciones intrascendentes y transitorias, tpicas de nuestros das, se ven no slo en adolescentes, sino tambin en adultos, donde se utiliza al otro para encuentros fsicos, para "pasar el rato", buscando el bienestar y no la felicidad mencionada. La sexualidad light, y como consecuencia la pornografa, los telfonos especializados en sexo, etc. slo lleva a reducir a la persona a mero objeto, donde vale slo si le sirve al otro, reducindolo a un simple cuerpo fsico, sin deseos, sin intereses, sin emociones y sin sentimientos.
Zygmunt Bauman en su obra Amor lquido sostiene que el deseo ansa consumir, en cambio el amor ansa poseer. En cuanto la satisfaccin del deseo es colindante con la aniquilacin de su objeto, el amor crece con sus adquisiciones y se satisface con su durabilidad. El deseo es el anhelo de consumir, de absorber, devorar, ingerir y digerir, de aniquilar. El deseo no necesita otro estmulo ms que la presencia de la alteridad. Esa presencia es siempre una afrenta y una humillacin. El deseo es el impulso a vengar la afrenta y disipar la humillacin. Es la compulsin de cerrar la brecha con la alteridad que atrae y repele, que seduce con la promesa de lo inexplorado e irrita con su evasiva y obstinada otredad.
El pensador afirma que lo que se puede consumir atrae, los desechos repelen. Despus del deseo llega el momento de disponer de los desechos. Segn parece, la eliminacin de lo ajeno de la alteridad y el acto de deshacerse del seco caparazn se cristalizan en el jbilo de la satisfaccin, condenado a desaparecer una vez que la tarea se ha realizado. En esencia, el deseo es un impulso de destruccin.
        Tal vez decir "deseo" sea demasiado. Como en los shoppings: los compradores de hoy no compran para satisfacer su deseo, como lo ha expresado Harvey Ferguson, sino que compran por ganas. Lleva tiempo sembrar, cultivar y alimentar el deseo, un tiempo insoportablemente largo segn los parmetros de una cultura que promueve  la "satisfaccin instantnea" El deseo necesita tiempo para germinar, crecer y madurar.                           
             A los gerentes de los centros comerciales, los accionistas no les han dado ese tiempo, pero tampoco quieren dejar que la decisin de compra sea determinada por motivos que surgen y maduran arbitrariamente, ni abandonar su cultivo en las manos inexpertas y poco confiables de los compradores. Todos los motivos necesarios para que los compradores compren deben surgir de inmediato, mientras caminan por el centro de compras. Y tambin deben morir de inmediato, gracias a un suicidio asistido, en la mayora de los casos, una vez que han cumplido su cometido. Su expectativa de vida se reduce al tiempo que le lleva a los compradores recorrer el shopping desde la entrada hasta la salida.
               En nuestros das, los centros de compras suelen ser diseados teniendo en cuenta la rpida aparicin y la veloz extincin de las ganas, y no considerando el engorroso y lento cultivo y maduracin del deseo. El nico deseo que debe emanar de una visita al centro de compras es el de repetir, una y otra vez, el jubiloso momento en que uno "se deja llevar" y permite que su propio anhelo dirija la escena sin ningn libreto prefijado. En el caso de las parejas, y especialmente de las parejas sexuales, satisfacer las ganas en vez de un deseo implica dejar la puerta abierta "a otras posibilidades romnticas".
            Cuando la relacin est inspirada por las ganas, sigue la pauta del consumo y slo requiere la destreza de un consumidor promedio, moderadamente experimentado. Al igual que otros productos, la relacin es para consumo inmediato, no requiere una preparacin adicional ni prolongada. Primordial y fundamentalmente, es descartable.
            Como en el shopping los productos, si resultan defectuosos o no son "plenamente satisfactorios", pueden cambiarse por otros, que se suponen ms satisfactorios, aun cuando no se haya ofrecido un servicio de postventa y la transaccin no haya incluido la garanta de devolucin del dinero. Pero aun en el caso de que el producto cumpla con lo prometido, ningn producto es de uso extendido: despus de todo, autos, computadoras o telfonos celulares perfectamente usables y que funcionan relativamente bien van a engrosar la pila de desechos con pocos o ningn escrpulo en el momento en que sus "versiones nuevas y mejoradas" aparecen en el mercado y se convierten en comidilla de todo el mundo. Acaso hay una razn para que las relaciones de pareja sean una excepcin a la regla?


Esta visin es afianzada desde algunos medios de comunicacin, especialmente la televisin e Internet, que  llegan a todos, aunque no todos estn preparados, principalmente nios y algunos jvenes, ni psicolgica ni educativamente, para recibir determinada informacin, especialmente en la forma catica que muy a menudo llega.
Dentro de esta mirada, pareciera que es necesaria la liquidez para seguir sobreviviendo porque  la solidez y la durabilidad resultaran insoportables.

El otro como sujeto

Esta cultura light, esta glorificacin de lo superficial y esta incertidumbre de las circunstancias que nos rodean muchas veces impiden buscar criterios consistentes o tomar conciencia del entorno para poder emerger, para poder encontrarse con los otros de la manera ms profunda y ms sana.
El compromiso es resultado de otras cosas: del grado de satisfaccin que  provoca la relacin, de  ver para ella una alternativa viable, y si la posibilidad de abandonarla  causar la prdida de alguna inversin importante: hijos, tiempo, dinero, experiencias compartidas... 
Quizs fallen los mediadores sociales, pero no fallemos nosotros. Cada uno sabe o debe hacer un esfuerzo por saber qu quiere para su propia vida y a partir de all podr ver al otro, amigo/ a, novio/ a, esposo/ a, como un sujeto que espera se lo trate como tal. Slo hay que tomarse el compromiso, que no es poco.
Tomar conciencia de las relaciones de pareja es mirar ms all... Al decir de las palabras de El principito: "Slo se conocen las cosas que se domestican... Hay que ser muy paciente, te sentars al principio un poco lejos de mi, as en la hierba. Te mirar de reojo y no dirs nada...pero cada da podrs sentarte un poco ms cerca... Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzar a ser feliz desde las tres. Cunto ms avance la hora, ms feliz me sentir. A las cuatro me sentir agitado e inquieto; descubrir el precio de la felicidad!...
...no se ve bien sino con el corazn. Lo esencial es invisible a los ojos". Y quin se animara a contradecir a Antoine de Saint- Exupry?

© 2019 Carina Cabo www.carinacabo.com.ar