Sabado 16 de Diciembre de 2017
Carina Cabo

Artículos Completos » Como hablamos cuando hablamos » Compartir en Facebook » Compartir en Twitter

 

Como hablamos cuando hablamos

La palabra salva de la soledad, del dolor, del paso del tiempo, del miedo a la muerte, de sentirnos tan insignificantes en un mundo que muchas veces pareciera no tener sentido. La palabra libera...


 

 Los hombres son los únicos seres capaces de  dialogar, de comunicarse a través de palabras, gestos, arte, etc. El filósofo Hüsserl decía que el sentido del término hombre implica una existencia recíproca del uno para el otro, por tanto, sin diálogo, no hay sociedad.
A mediados del siglo XX, E. Cassirer, filósofo alemán, definía al hombre como un animal simbólico. Planteaba que todo ser vivo se relaciona con su ambiente a través de dos sistemas: uno receptor, por la cual la especie recibe  estímulos y uno efector, por el cual reacciona a los mismos. Pero, en el hombre, entre ambos, hay un sistema simbólico, conformado por códigos culturales, que pueden ser interpretados por los otros. Símbolo quiere decir signo, señal, emblema; pero también quiere decir contraseña, encuentro, reunión, articulación. En el sentido de reencontrarse con los fragmentos de un todo disperso que al reunirse compone una unidad. El lenguaje, los mitos, los ritos, entre otros, son un claro ejemplo de ello. El lenguaje, dice Bajtin, se deduce de la necesidad del hombre de expresarse y objetivarse a sí mismo y se hace cargo de la vida a través de los enunciados.
Tomando como punto de partida  la concepción de sujeto bajtineano, contraria a la idea de sujeto cartesiano, como un  ser social, dialógico,  atravesado por el inconciente, es posible pensar la comunicación bien entendida entre los hombres.  Bajtin en "Estética de la creación verbal" dice que el enunciado no es una unidad convencional sino real, delimitada con precisión por el cambio de los sujetos discursivos, y que termina con el hecho de ceder la palabra al otro. Enunciador y destinatario se mueven al mismo tiempo en velocidades diferentes cuando el yo asume  la enunciación y  ambos son protagonistas simultáneamente. Esta  interrelación entre sujeto y mundo hace que sociedad e individuo sean indisociables.

El lenguaje en la escuela
 Desde hace tiempo, escuchamos a niños, a jóvenes e incluso adultos repetir frases hechas, agotadas, roídas,  palabras fantasmas o simplemente esqueletos de palabras, dice A. Adamov, que no permiten expresar una idea coherente. En el uso tan cotidiano del vocablo:  "nada" , el  ejemplo más común: bueno... nada, muestra la simplificación y la reproducción de un no saber qué decir o de no poder describir  una determinada situación.
Ahora bien ¿Qué hacer desde la escuela, sea esta EGB, Polimodal o Formación docente para superar este  empobrecimiento del lenguaje?
La manera de organizar el lenguaje es lo que permite la relación con el mundo. Por ello es de vital importancia trabajar con la comprensión, concepto liderado por Gardner, definida como la habilidad de pensar y actuar con flexibilidad que supone: comparar, analizar, extrapolar, justificar, vincular, codificar y decodificar. Potenciar el pensamiento reflexivo del alumno, sea este de cualquier ciclo, incluso universitario, es la principal tarea de toda institución educativa.
A. Pérez Esquivel, en una  de sus visitas a la Argentina, habló de liberar la palabra y volver a mirar los conceptos, señaló la necesidad de fomentar el pensamiento propio y  la conciencia crítica. Shakespeare en Macbeth sugiere:"dad palabras al dolor, la pena que no habla cuchichea al corazón demasiado cargado y le invita a romperse"
Es en la escuela donde debemos revalorizar el lenguaje, la posibilidad de expresar ideas, sentimientos, convicciones. Si bien es cierto que hay que respetar los regionalismos, las características que le otorgan los hablantes de un determinado lugar, no se puede obviar que es un espacio público de transmisión de cultura y formación de personas. De lo contrario estaríamos formando una elite que habla de una manera en la escuela, pero fuera de ella repite lo que reproducen en determinados ámbitos o en algunos medios de comunicación.
El Ministro de Educación y Cultura, Daniel Filmus, señaló que hay una infinidad de temas que deberían también estar presentes en los medios, alertó  al referirse a las serias dificultades de comprensión crítica que chicos y adolescentes mantienen respecto de la lectura. Eso achica la posibilidad de entendimiento entre los argentinos, precisó.
Filmus enfatizó que un proyecto educativo se engloba dentro de un proyecto serio de país porque el modelo de una Nación se define en la educación. Si uno invierte en ella, tendrá una tasa segura de retorno y una movilidad social ascendente, como supo tener la Argentina durante mucho tiempo, señaló.
Si bien el aula  ofrece un espacio y un tiempo de reflexión y análisis de los medios, de los conceptos que se usan a diario, sin embargo  se requiere de docentes muy  bien preparados en su etapa de formación.
Para ello se requiere de un compromiso institucional y del  apoyo del entorno familiar  a través de la incentivación de la lectura y de la apertura al diálogo y, además, de un compromiso del Estado con la educación. Es un deber de todos hacer el esfuerzo por comunicarnos, cada vez más y mejor.
Cada uno, en su escuela, en su hogar, en cada institución que forme parte deberá instar al diálogo para solucionar problemas o, al menos, para dejarlos fluir. Permitirlo será considerar al alumno, al amigo o al familiar como una persona inteligente capaz de pensar por sí misma y hacerse cargo de lo que dice. Es un compromiso y una oportunidad que, como sujetos sociales, no se debe desaprovechar.
Dice Alonso (1998) en "Tierra de lectores":"La palabra salva de la soledad, del dolor, del paso del tiempo, del miedo a la muerte, de sentirnos tan insignificantes en un mundo que muchas veces pareciera no tener sentido. La palabra libera, nos permite enfrentarnos con nuestra íntima verdad, nos permite decirle al mundo quiénes somos y como vemos al mundo"

Para seguir leyendo
Bajtin, Estética de la creación verbal
            Gardner, Las inteligencias múltiples

© 2017 Carina Cabo www.carinacabo.com.ar